Uno de los anuncios más relevantes hechos por Microsoft durante su evento Build 2026 es el anuncio de la próxima versión del subsistema de Windows para Linux, WSL 3. Para esta próxima actualización, los de Redmond han implementado muchas de las grandes mejoras bajo el capó, entre las que destaca el acceso directo al hardware que tendrá ahora la distro que se esté ejecutando. Sin embargo, hay algunos detalles que se deben considerar antes de comenzar a utilizar el nuevo WSL 3.

Con WSL 3, Microsoft reduce la penalización de rendimiento cuando Linux accede al hardware
Si bien Microsoft ha avanzado en su subsistema de Windows para Linux (WSL), esta herramienta padece muchas limitaciones de funcionalidad cuando Linux intenta acceder al hardware del ordenador. No es que WSL sea incompatible con el acceso directo al hardware, pero hasta ahora, su capacidad para acceder al hardware y obtener transferencias directas depende de un contenedor. Esta «alcabala» por decirlo de alguna manera, no resulta ser tan eficaz a la hora de gestionar transferencias intensivas entre Linux y Windows.
En WSL 2, Microsoft hizo que el kernel Linux corriese directamente en una máquina virtual ligera Hyper-V, lo cual solventó muchos problemas de rendimiento. Sin embargo, dejó por fuera el acceso directo a piezas de hardware clave como lo son la GPU y la CPU, y por ende continuaron los problemas de penalización de rendimiento cuando se requerían este tipo de transferencias. Ahora con WSL 3, los de Redmond han reducido drásticamente estos problemas de rendimiento por penalización al reemplazar la máquina virtual ligera donde corre el kernel Linux por una nueva máquina paravirtualizada más ligera aún.
Esta nueva máquina paravirtualizada gestiona la abstracción mediante DirectML 2.0, permitiendo con ello que herramientas como Ollama, llama.cpp y PyTorch saquen provecho de los aceleradores que proporciona DirectML 2.0 directamente desde Linux. De esta manera, la distro Linux que esté corriendo en WSL 3 obtendrá un rendimiento casi nativo al requerir transferencias desde la GPU, CPU y NPU. Un detalle muy relevante a tener en cuenta con este modo de trabajar es que tampoco habrá casi impacto en los recursos del PC, por lo que no habrá sobrecargas durante el procesamiento de transferencias.
Esta nueva versión del subsistema de Windows para Linux seguirá siendo gratuita y distribuida como paquete independiente
Además del acceso directo a hardware, WSL 3 también se caracterizará por distribuirse de forma gratuita y como un paquete independiente disponible en la Microsoft Store. Esto significa que las actualizaciones de WSL 3 estarán completamente desvinculadas de las actualizaciones acumulativas mensuales y, por consiguiente, se reducen las posibilidades de que ocurran errores al aplicarse. También, y al ser distribuido de ese modo, no será necesario tener una versión específica de Windows 11 para ejecutarlo.
Las letras pequeñas que se aplican, de momento, para WSL 3
Esta próxima versión del subsistema de Windows para Linux aún está en fase de pruebas y Microsoft no mencionó siquiera una fecha aproximada de su lanzamiento final. Pero sin duda, la limitante que más afecta en sí es el hecho de que, de momento, WSL 3 solamente es compatible con PC «Copilot+». De hecho, en los requerimientos de hardware para probar la versión previa, se requiere de chips Snapdragon X Elite de Qualcomm, y Meteor Lake y Lunar Lake de Intel. Esto significa que las CPU de AMD están excluidas, aun cuando estas tengan una NPU.
No obstante, es casi seguro que, a medida que avancen las pruebas, Microsoft irá reduciendo las limitaciones de hardware, incluyendo así las CPU de AMD. Posteriormente, cuando se acerque su versión estable, muy probablemente se incluirá el soporte para CPU que no tengan NPU. Como vemos, Microsoft está intentando disuadir principalmente a los desarrolladores para que se queden solamente en Windows y desestimen la implementación de arranques duales.
