Desde finales de la década de los 90 y hasta finales de la década del 2000, el PC vivió momentos muy peculiares, pues en varias ocasiones irrumpía algún aficionado o alguna empresa buscando cambiar el rumbo que tomaba este mercado. Así tenemos casos como el de Microsoft cuando adoptó su infame estrategia «adopta-extiende-extingue» con la máquina virtual de Java o el curioso SO TempleOS, el cual, según su desarrollador, «fue el templo que le dijo Dios que construyese». Pero hubo un momento en donde la marca Windows peligró y Microsoft tuvo que pagar millones a una distro Linux para no perder los derechos sobre ella.

De cómo la estrategia de la distro LindowsOS llevó a Microsoft a tener que pagar millones para no perder los derechos sobre el uso de la palabra Windows
Aun con todos los avances que ha tenido Linux en cuanto a la ejecución de aplicaciones nativas para Windows, siguen generándose sus detalles con varios programas. De hecho, actualmente aún se sigue luchando para que aplicaciones complejas como Photoshop corran sin problemas en la capa de traducción Wine. Pues bien, en el año 2001 un grupo de desarrolladores creó una distro basada en Debian cuyo fin era que todas las aplicaciones nativas de Windows corrieran automáticamente en Wine. Esta distribución fue LindowsOS.
Pero los desarrolladores de LindowsOS no solamente ofrecían una audaz solución para los usuarios de Windows, sino que también buscaban impulsar el desarrollo de Wine. Pronto, esta distro comenzó a llamar la atención de numerosos usuarios de Windows y su creador, Michael Robertson, consiguió que establecimientos como Walmart comenzasen a vender PC con LindowsOS preinstalado. Este acuerdo duró desde 2001 hasta 2004.
Sin embargo, LindowsOS no logró motivar como se esperaba el desarrollo de Wine y los problemas de compatibilidad comenzaron a explotar como cotufas. Para abordar esto, el equipo de esta distro comenzó a ofrecer un servicio de suscripción llamado Click-N-Run (CNR) en donde simplificaban la instalación de aplicaciones de Linux con un solo clic.
Microsoft responde agresivamente contra la distro y por poco no perdieron su derecho exclusivo sobre la palabra Windows
Durante la década del 2000, Microsoft era una compañía sumamente agresiva con sus competidores y, como era de esperarse, no les gustó la presencia de LindowsOS. Así que los de Redmond llevaron al equipo de esta distro a los tribunales estadounidenses argumentando que el nombre Lindows fue tomado deliberadamente para confundir a las personas con Windows. Además, también denunciaron que ellos tienen el control exclusivo sobre la palabra Windows.
No obstante, el equipo de LindowsOS hizo un contraataque brillante contra el argumento de Microsoft. Los desarrolladores de esta distro dijeron a los tribunales que el término Windows ya se usaba en el mundo de la tecnología mucho antes de que Microsoft existiese. Por ende, se trataría de un término genérico, por lo que Microsoft no tenía derecho realmente a apropiarse de la palabra Windows para usarla de forma exclusiva sobre un producto determinado.
El juez John Coughenour, quien presidía el caso y luego de indagar sobre el argumento que expuso el equipo de LindowsOS, le dio la razón a los desarrolladores de la distro. De esta manera también denegó la solicitud de Microsoft para que se impidiese usar el nombre Lindows. Si bien Microsoft tuvo éxito en los tribunales europeos, los de Redmond estaban profundamente preocupados de que los desarrolladores de Lindows se moviesen jurídicamente para que Microsoft perdiese los derechos sobre el término Windows.
La rápida solución que encontró Microsoft ante esa situación: pagar millones de dólares a los desarrolladores de Lindows a fin de comprar el nombre y la web de su distro
Con el juicio en desarrollo y el riesgo latente de perder los derechos exclusivos sobre el término Windows, Microsoft recurrió a otra de sus tácticas cuando se enfrentaba a una situación muy adversa: sacar la billetera. Microsoft organizó una reunión con los desarrolladores de Lindows y, para poner fin al litigio legal, les ofrecieron pagar 20 millones de dólares por la marca y la web Lindows. De esta manera, el equipo de Lindows podía seguir funcionando como empresa independiente, pero sin poder utilizar el nombre Lindows. Los desarrolladores aceptaron el trato.
«¿Qué sucedió con el equipo de LindowsOS después de todo eso?» Actualmente, ellos ofrecen una distribución Linux de pago llamada Linspire, la cual, según ellos, es ampliamente usada en el sector militar y gubernamental en EE. UU. Ahora bien, cabría preguntarse: ¿Qué hubiese sucedido si Microsoft hubiese perdido los derechos sobre el término Windows en aquel entonces?
