Canonical quiere poner orden en las variantes o «sabores» oficiales de Ubuntu en cuanto a los lanzamientos de versiones beta y finales. Para ello, han modificado algunas de sus políticas, obligando así a estas distribuciones para que se plieguen a su cronograma de lanzamientos para dichas versiones (beta y estable). Con ello pretenden que estas variantes oficiales alcancen un alto nivel de calidad.

La nueva política que rige ahora los lanzamientos de versiones beta y final en las distribuciones consideradas «variantes o sabores oficiales de Ubuntu»
Oliver Reiche de Canonical dio a conocer esta nueva política la cual, si bien puede sonar algo ruda, era un cambio muy necesario. Esto implica básicamente que ahora, estas distribuciones oficiales (Kubuntu, Ubuntu Studio, Ubuntu Kylin, MATE, etc.) deberán alinearse con el cronograma oficial de lanzamientos estipulado por el equipo de Ubuntu. En caso de que alguna de estas variantes o «sabores» oficiales no cumpla con este nuevo cambio, dejarán de tener el estatus de ser un sabor oficial.
Así mismo, entre las versiones beta y final no deberá haber grandes diferencias en cuanto a características y funciones. Con ello, el proceso de correcciones no solamente se verá más optimizado, sino que también será más predecible y, con ello, se verían reducidas las cargas de trabajo.
«Para garantizar que cada sabor esté completamente preparado para el lanzamiento final, por favor, tenga en cuenta que ningún sabor será considerado para un producto oficial de lanzamiento a menos que haya enviado con éxito un lanzamiento beta según el cronograma previsto. También es importante saber que, entre la versión beta y final, no debe haber grandes diferencias. Las nuevas características entre ambas versiones deben ser mínimas y estar centradas en correcciones de errores.» Señaló Reiche.
¿Y si una de estas variantes se le presenta una situación excepcional que les impida cumplir con la ventana de lanzamiento beta?
En caso de presentarse una situación excepcional donde alguna variante no pueda cumplir con la fecha estipulada en el cronograma, deberá comunicarse con el equipo de Ubuntu para una reconsideración. De hecho, Reiche citó el reciente caso de la variante Ubuntu Kylin, la cual tuvo que perder la ventana de lanzamiento beta. «Para Resolute, hicimos una rara excepción con Ubuntu Kylin. Ellos tuvieron que perder la ventana beta, pero hicieron un gran trabajo para ponerse en forma y lanzar la versión final justo a tiempo.»
Puedes conocer todos los detalles de este cambio de política en el correo publicado por Oliver Reiche en la lista de correo de Ubuntu.
