A pesar de que Google comenzó tarde su incursión en la carrera por liderar los chatbots y agentes de IA, Gemini ha logrado destronar a quienes lideraban este sector: OpenAI y Microsoft. De hecho, Sam Altman envió recientemente un memorándum de «código rojo» a todo el personal de OpenAI para que se enfocaran en superar a Google Gemini mientras Microsoft se hunde en críticas con Copilot en Windows 11. Un hecho a destacar es que, de acuerdo con pruebas realizadas, el nuevo modelo Gemini 3 supera al reciente GPT-5 de OpenAI.

¿Cómo Google pudo superar con Gemini a quienes hasta hace poco parecían titanes invencibles: ChatGPT y el Copilot de Microsoft que se incluye en el SO más usado en el mundo?
Esta es una interrogante bien interesante de analizar, pues cuando Google incursionó en la carrera por liderar los chatbots y agentes de IA, Gemini era muy deficiente. En ese entonces, ChatGPT era la referencia con los ojos cerrados, mientras que Copilot se volvía el chatbot de facto en Windows 10 y 11. Importante reseñar también que en redes sociales como LinkedIn, se bombardeaba constantemente a Google, augurando inclusive «el fin de Google», mientras se pontificaba a ChatGPT y Copilot.
Obviamente, Google comenzó a mejorar su Gemini sin tanto ruido, lo cual merece mérito en su actual posición de líder en el mercado de los chatbots y agentes de IA. También está el hecho de que Google ha diversificado las opciones con Gemini, tal como es su generador de imágenes y texto. Pero lo cierto es que hubo factores más determinantes que permitieron a Google destronar a quienes parecían invencibles: los gastos exhorbitantes con mediocres retornos de OpenAI y la imposición irracional de Microsoft con Copilot en Windows.
El ocaso de OpenAI y su sombrío modelo de negocios basado en deudas
Las cosas no pintan nada bien para OpenAI, dado que muchos inversores ya comienzan a ver esta empresa como «un monstruo deficitario». De hecho, el grupo financiero británico HSBC ya está advirtiendo que la compañía liderada por Sam Altman necesitará al menos unos 207.000 millones de dólares anuales para mantenerse operativa. Esta perspectiva hace a OpenAI inviable para antes del 2030.
Pero además de eso, ChatGPT ha recibido fuertes críticas por su modo complaciente de responder, lo cual ha provocado suicidios en personas deprimidas que recurren a este chatbot de IA para «consejos psicológicos». Además, también está el hecho de que este chatbot cada vez muestra más respuestas imprecisas e inventadas. Esto ha sido aprovechado por Google, la cual a su vez ha flexibilizado sus políticas a fin de que socios como Samsung y Apple puedan implementar Gemini y poder ofrecer otros chatbots de IA. Recordemos que antes, Google exigía que Gemini fuese exclusivo.
OpenAI encendió las alarmas de «código rojo» por el ascenso de Google Gemini
Con el ascenso de Google Gemini como líder en el mercado de los chatbots y agentes de IA, Sam Altman envió un memorándum a todo su personal. En dicho comunicado, Altman ordenó cancelar campañas de marketing, nuevos experimentos y nuevos agentes y chatbots de IA para enfocarse en sus modelos. Sin embargo, para lograr este nuevo enfoque y recuperar el reinado, OpenAI está buscando más dinero para invertir en mejoras.
La Microsoft que no quiere escuchar a sus usuarios
Otro elemento clave que permitió a Google ascender rápidamente ha sido la porfiadez de Microsoft de no querer escuchar a los usuarios de Windows 11 en cuanto a su «genial» estrategia de querer convertir a Windows 11 en una plataforma de IA. La cuestión es que no solamente los de Redmond están implementando IA en cualquier característica del SO que sea popular entre los usuarios de Windows, sino que esta implementación es mediocre e incompleta. Así, tenemos en Windows 11 herramientas de IA poco elaboradas y lo que resulta irritante para los usuarios es que vienen habilitadas por defecto.
La poca estrategia que hay entre OpenAI y Microsoft
Otro hecho que indudablemente permitió a Google destronar al dúo OpenAI / Microsoft es el poco apoyo estratégico que se dan estas dos empresas. En efecto, los productos de OpenAI apenas son compatibles en Windows e inexplicablemente los liderados por Altman corren primero a soportar a los SO de Apple. Por su parte, Microsoft no tiene control sobre las configuraciones predeterminadas de iOS y Android, por lo que la recopilación de datos con sus herramientas de IA móviles es limitada. Esto, aunado a que OpenAI no trabaja de forma estratégica con su principal socio, impide que Microsoft mejore rápidamente dichas herramientas.
Google ha sabido aprovechar sus servicios y puede poner nerviosa a NVIDIA
Sin duda, y a diferencia de las imposiciones irracionales de Microsoft con Copilot y la máquina de quemar dinero de OpenAI, Google ha sabido sacar provecho de sus servicios con Gemini de una forma menos impositiva. Obviamente, a medida que Gemini avance más en su liderato, tendrá muchos más datos de usuarios, con lo que podría ponérselas muy difícil a Microsoft y OpenAI. Otro punto a destacar es que Google cuenta con su propio hardware de IA, Tensor, lo cual también podría poner nerviosa a NVIDIA, si OpenAI no logra recuperar el trono.
