El actual CEO de Microsoft, Satya Nadella, no es alguien que opine mucho sobre el negocio de los juegos de Microsoft, pero en una reciente entrevista tuvo que hablar de ello. Entre comentarios y bromas que se hacían los entrevistadores sobre «la muerte de Xbox» y de que «la guerra de las consolas había terminado», Nadella dijo, entre otras cosas interesantes, que la próxima Xbox será mucho más abierta.

¿Por qué los entrevistadores se comentaban y bromeaban de esa manera?
Con el enfoque obsesivo de la IA, Microsoft ha descuidado uno de sus negocios más rentables: el de los juegos. De hecho, este año la división de juegos de Microsoft ha enfrentado meses duros donde su archirival, la PS5 de Sony, ha destrozado completamente las ventas de Xbox a nivel mundial. Esta destrucción en ventas, por cierto, fue la que motivó a los de Redmond a llevar su franquicia insigne, Halo, a la PlayStation. Esto fue el motivo principal por el que los entrevistadores hablaron sobre la muerte de Xbox y el fin de la guerra de las consolas.
No obstante, dichos comentarios y bromas también rayan un poco en la exageración, pues aún Microsoft tiene unos cuantos millones de legionarios suscritos a Xbox Game Pass, lo cual le genera suficientes ingresos para mantener la continuidad de esta plataforma. También podemos citar las recientes adquisiciones de Call of Duty, World of Warcraft y Candy Crush, lo cual también ha mantenido estables los ingresos en la división de los juegos en Windows.
Nadella asegura estar «ansioso» por la llegada de la próxima Xbox
Pero sin duda, la respuesta de Satya Nadella fue lo que disparó las expectativas, pues habló de que la próxima Xbox debería adoptar un enfoque donde los juegos de Xbox se puedan jugar no solamente en la consola, sino también en el PC, en el móvil, en un Smart TV o en la nube. También habló sobre la importancia de los vídeos en formato corto, asegurando que estos son en realidad la competencia de los juegos.
«Recuerden que el negocio más grande de los juegos lo tiene Windows. Steam ha construido un mercado masivo sobre Windows y ha hecho un trabajo muy exitoso, pero está aún lejos de alcanzarnos. Tengan en cuenta que somos también el editor más grande de videojuegos luego de adquirir a Activision. Para la próxima Xbox, queremos ser un editor fantástico, pero deberíamos adoptar un enfoque similar al que hicimos con Office. Queremos asegurarnos de que, ya sean consolas, PC, dispositivos móviles, juegos en la nube o directamente en un Smart TV, los jugadores de todo el mundo disfruten de los juegos de Xbox». Señaló Satya Nadella.
Nadella también indicó que Microsoft trabaja para incluir características de IA en la próxima generación de Xbox, tal como es el escalado de súper resolución automatizada impulsado por la NPU. Por ello recalcó que esta próxima Xbox debe ser más abierta que nunca y que permita jugar juegos de Windows y Xbox desde la misma consola.
«Queremos hacer un trabajo innovador en el lado del sistema, tanto en consola como en PC. Es curioso que la gente piense en la consola y la PC como dos cosas diferentes. Construimos la consola porque queríamos construir una PC mejor, que luego pudiera funcionar para juegos. Quiero volver a visitar algo de esa sabiduría convencional. Al final del día, la consola tiene una experiencia incomparable. Ofrece un rendimiento incomparable, que empuja, creo, el sistema hacia delante. Realmente espero con ansias la próxima consola». Dijo Nadella.
«Reinventar» el negocio de los juegos
Otra de las cosas interesantes que mencionó Nadella fue el hecho de que el modelo de negocios de los juegos debería «reinventarse». A juicio de Saty, la competencia de los juegos no son otros juegos, sino el vídeo de formato corto. Por ello, su plan es brindar nuevos modelos de interacción dentro de los juegos que permitan crear y compartir ese tipo de contenidos.
¿Tendrá una buena acogida toda esta «innovación» de Nadella para la próxima Xbox?
Está claro que Microsoft, bajo la dirección de Nadella, está buscando conectarse con los jugadores leales a la plataforma, luego de una década marcada por aumentos de precios, despidos y abandono de exclusividades. Una próxima Xbox abierta y que permita la ejecución de juegos de otras plataformas, sin duda marcaría una gran diferencia con PlayStation y la nueva consola Steam OS que Valve está por presentar. Sin embargo, los jugadores de Xbox son fieles a las consolas y seguramente no querrán lidiar con problemas de drivers, que si el administrador de tareas, que si Copilot, o el tener que conectar un mouse o teclado para realizar configuraciones.
Un ejemplo de esto lo tenemos con la consola Rog Xbox Ally, donde Microsoft optó por instalar Windows 11 y la experiencia resultó caótica: sobrecalentamiento al ejecutar sombreados en juegos y pésima configuración en rendimiento e interfaz gráfica. De hecho, Linux mostró un comportamiento muy superior en comparación con Windows 11.
¿Será Microsoft capaz de mejorar la experiencia en esta próxima consola? Resulta bastante difícil creerlo, puesto que Windows en sí es un «monstruo» que difícilmente se logra adaptar a estos entornos.
