Al igual que otras grandes compañías que desarrollan IA, a Google también le llueven demandas de usuarios por violaciones a la privacidad, pero a su vez, necesitan sus datos para entrenar sus modelos de IA. Como una solución para equilibrar ambas necesidades, Google ha comenzado a implementar una nueva plataforma basada en la nube donde se protegerá la privacidad del usuario mientras se utiliza funciones avanzadas de IA.

¿En qué consiste esta nueva plataforma de Google basada en la nube para la IA, la cual, por cierto, es muy similar a la solución de Apple?
Para Google, la solución de la computación privada en la nube que proporciona Apple resulta ser la más eficaz para mantener un buen equilibrio entre privacidad y necesidades computacionales de aplicaciones de IA. Por ello ha comenzado a implementar una nueva plataforma basada en la nube, la cual es, en la práctica, casi idéntica a la de Apple.
Esta nueva implementación almacenará todas las solicitudes del usuario que la IA considere «más difíciles» en una nube privada llamada Private AI Compute. Google ha descrito esta plataforma basada en la nube como «un espacio seguro y fortificado» la cual ofrece el mismo nivel de seguridad y rendimiento que si se procesara localmente. También aseguró que estos datos «solo estarán disponibles para el usuario y ni siquiera Google tendrá acceso a ellos».
Con esto, Google pretende brindar al usuario mayor capacidad para procesar sus requerimientos de IA, especialmente si estos tienen un nivel medio o alto de complejidad. ¿Y qué requerimientos de IA considera Google «complejos»? Como es sabido, la compañía ha integrado muchos servicios de Google Workspace en su plataforma de IA, por lo que sus intenciones se dirigen principalmente hacia dicho destino.
Así, con esta nueva plataforma, los usuarios podrán, por ejemplo, visualizar información contextualizada de su correo mientras agendan eventos en calendar y realizan transcripciones en Recorder.
