El afán que hay actualmente por querer automatizar la creación de contenidos, no tiene intención de parar, pues además de hacer scraping a sitios webs sin autorización, ahora va por los contenidos audiovisuales y videojuegos. Si bien es cierto que la IA puede simplificar flujos de trabajo, el impulso que hay por querer prácticamente automatizar la creatividad, no solamente genera una preocupación ética y moral, sino que da hasta escalofríos.

Videojuegos y películas: el próximo blanco de la IA en su avance por la automatización de la creación de contenidos
Para nadie es un secreto que muchas de las grandes compañías tecnológicas están actualmente invirtiendo grandes cantidades de dinero en el desarrollo de modelos avanzados de IA para la creación de contenidos audiovisuales y juegos. La meta es que para el próximo año, estas herramientas de IA sean capaces de crear una película completa que resulte decentemente visible, así como, también, juegos completos.
«El estudio de juegos XAI lanzará un gran juego generado por IA antes de finales del próximo año.» Anunció hace pocas semanas Elon Musk. Por su parte, Tim Sweeney, jefe de Epic Games dijo lo siguiente: «Muy pronto nuestros equipos de desarrollo humano se reducirán y usarán indicaciones de IA para que esta haga los videojuegos a una escala similar al The Legend of Zelda de Nintendo.»
Por cierto, y un punto a destacar es la gran cantidad de vídeos generados con IA que ya pululan en redes sociales como YouTube e Instagram, los cuales en su gran mayoría son realmente vídeos basura. En el ámbito de los juegos, al automatizar la creación de sus contenidos, veríamos indudablemente una situación similar.
¿Qué están haciendo las principales compañías para que sus IA entiendan el mundo y la física de juego real?
Compañías como X, Google y OpenAI han estado contratando talentos de compañías que fabrican hardware gráfico y «tutores de videojuegos» para que enseñen a sus respectivas herramientas de IA. Así, tenemos que Musk contrató hace poco a Zeeshan Patel y Ethan He de NVIDIA para que impulsen en xAI experiencias en simulación y modelado, a fin de que Grok aprenda sobre cómo los personajes interactúan, se mueven y responden a objetos de físicas de juego. También está pagando hasta $100/hora a diseñadores y probadores para que enseñen a Grok «que hace divertido un juego».
Por su parte, competidores como Gemini y ChatGPT han estado recibiendo actualizaciones que mejoran sus capacidades para la creación de contenidos de imágenes y vídeos. En cuanto a los desarrolladores humanos, estos se mantendrían como observadores de todo el trabajo que hace la IA. Es importante reseñar que, si bien, las compañías aseguran que los desarrolladores y creadores de contenidos humanos asumirían un rol de «supervisor y jefe», en la práctica no es así. Nada más con observar lo que sucede en Microsoft, donde la compañía prácticamente obliga a sus empleados a utilizar Copilot para hacer sus trabajos, nos da una aterradora idea de a dónde va todo esto. ¿Qué sucederá cuando el modelo de IA que Microsoft desarrolla aprenda a hacer el trabajo de los empleados? Está claro que habrá más recortes de personal, pues sus trabajos habrán sido automatizados.
¿Por qué el uso de la IA está representando un peligro para la creación de contenidos?
La creación de contenidos se basa principalmente en la emoción de la persona que lo genera, en los puntos de vista personales y, sobre todo, en la creatividad. Al usar solo prompts y dejar que una herramienta de IA haga todo el resto, se elimina prácticamente todos los aspectos principales en los que se basan la generación de contenidos. Esto afecta no solamente al que está comenzando a crear contenidos, sino también al que tiene años perfeccionando sus habilidades.
Además, al automatizar la creación de contenidos, sucederá prácticamente lo mismo que observamos con el scraping en páginas webs: modelos de IA tomando contenidos sin consentimiento y lanzándolos sin anunciar. De hecho, podemos citar el reciente caso de la herramienta Sora 2, la cual generó contenidos audiovisuales de Nintendo sin permiso.
